El gasto y el consumo en Ramadán: Un fuerte motor para los mercados y un catalizador para la producción
Doha, 25 de marzo /QNA/ Las tasas de gasto y consumo se duplican anualmente en Ramadán, y como resultado, los mercados locales prosperan en el mes bendito.
Hablando con QNA sobre las repercusiones de Ramadán en la economía nacional, varios expertos y economistas coincidieron unánimemente en que el mes bendito es un catalizador para la demanda de productos básicos es un motor para las fuerzas productivas. El patrón de consumo en Ramadán se ha convertido en una fuente de crecimiento para la economía local, y en un motor para el mercado, en el que encuentra suficientes oportunidades para mover las mercancías almacenadas desde antes de la llegada del mes bendito, y como consecuencia, las empresas obtienen ingresos sustanciales.
Según el economista Fawaz Al Hajri, los hábitos de consumo en Ramadán suelen estimular el rendimiento de ocho sectores principales, directamente relacionados con la temporada, entre los que destacan los productos alimenticios, la ganadería, el textil, los regalos, los dulces y frutos secos, los hoteles, los restaurantes y los salones de belleza. Estos sectores se benefician colectivamente de la temporada, y sus ventas se duplican, afirmó.
En cuanto al efecto de la reducción de la jornada laboral sobre la economía local, Al Hajri declaró: "El ayuno y su duración no afectan a la productividad. Al contrario, el mes bendito es un catalizador para todas las operaciones económicas". Citó la experiencia del Estado de Qatar durante la pandemia de COVID-19, y durante su organización de la Copa del Mundo de la FIFA Qatar 2022, cuando los horarios de trabajo se redujeron hasta en un 80%, pero los procesos de producción no se vieron afectados por ello. “La reducción del horario de trabajo no perjudica la productividad del empleado, ya sea durante el Ramadán o en otras temporadas. La concentración y la especialización son los factores decisivos, no el tiempo como algunos piensan”, afirmó.
La productividad es uno de los motores económicos, pero no es el principal, dijo haciendo hincapié en la necesidad de puntos y canales de venta, así como en la demanda de estos productos.
Al Hajri cree que el Ramadán tiene un impacto positivo en la economía local, a través de la mejora del índice de compras de los consumidores, el aumento de la producción del sector alimentario, que mejora las operaciones del sector del transporte, los mercados minoristas y todo el sector industrial.
Los economistas señalan la diferencia del impacto del mes bendito en la economía de cada país en función de la estructura económica existente.
El empresario Hassan Al Hakim dijo que el movimiento de compras no es el único que prospera en Ramadán, ya que el espíritu positivo del mes se refleja directamente en todas las economías de los países árabes e islámicos, esperando que el mercado local continúe su impulso y duplique sus ganancias en el actual Ramadán.
La competencia y las ofertas presentadas por las empresas para atraer a los compradores a adquirir sus productos pueden empujar a estos comercios a reducir sus precios, especialmente en la segunda mitad del Ramadán. El aumento de la demanda de bienes y servicios acelera el crecimiento económico y ofrece nuevas oportunidades de empleo, lo que redundará en beneficio de las empresas, en términos de mayores ingresos.
Al Hakim destacó los logros del trabajo a distancia, durante el periodo anterior, para suplir las carencias que pudieran obstaculizar las cadenas de producción. "Además, la mayoría de los proyectos se gestionan en línea, incluidos los contratos y los acuerdos comerciales, lo cual hace que estas operaciones no sean limitadas por los horarios de trabajo y se vuelvan más flexibles y dinámicas.
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